Durante
este tema hemos podido ver creación literaria en los diferentes géneros
Poesía:
El cielo azul y clara
Con el sol iluminaba
La ventana de mi casa
Donde entra y acaba,
el amor y la dulzura,
Se fue lo que yo amaba
Cuento: ha sido inventado por un grupo de
alumnas de magisterio de la universidad francisco de vitoria
Hoy ha sido un día raro. Todavía no sé cómo
me he hecho héroe, pero no creáis, sigo siendo como siempre, con el mismo pelo
despeinado, la misma ropa y la misma vida. Para que lo entendáis tengo que
contaros algo de mi familia.
A mi padre le encanta el fútbol, como a mí.
Mi madre es la mejor cocinera del mundo, y me cuida muy bien. Además tengo a mi
“buelita” es la mejor contadora de historias del mundo y tiene las respuestas
de todo. Siempre que tengo alguna duda ella me la aclara. Yo siempre he estado
contento, pero cuando empecé a ir al colegio con 3 años, me quedé preocupado
porque todos los de tres andaban y yo no. Entonces mi “buelita” me explicó que
si Dios hubiera querido que todos fuéramos iguales nos habría hecho iguales. Al
ir al parque, ningún niño sabría con que madre se tenía que ir, todas tan
iguales. No sabrías quien es tu mejor amigo, todos tan iguales, Así es mejor
unos altos, otros redondito, rubios… todos tan distintos.
Un día mi madre me dijo que iba a tener un
hermano o una hermana. Yo dije que prefería hermano, por si acaso me tocaba una
niña, y me llenaba la habitación de muñecas. Mi “buelita” me dijo que mejor si
era niña, así yo seguiría siendo el único niño y además ella no tendría interés
en mis juguetes. Bueno, de todas formas, por las noches seguí rezando para ver
si podía ser niño. Cuando ya me parecía bien tener una hermana, mis padres me
dijeron que iban a ser dos niños. A mi dos me pareció demasiado, pero mi
“buelita” me explicó que no debía ser desagradecido y debía estar muy contento
porque Dios me había hecho tanto caso en lo de que prefería niño que me mandaba
dos. Otra vez tenía razón.
Cuando nacieron los gemelos eran tan iguales
que nadie era capaz de distinguirlos. Mi “buelita” me dijo que por fuera eran
tan iguales, pero por dentro eran muy diferentes,
Cuando yo apenas tenía 3 meses, empecé a ir a
clases de natación. Nadar es lo que más me gusta en el mundo. Soy el mejor. Eso
ya lo sabía yo antes, porque mi “buelita” siempre me dice “no te olvides nunca
de que eres el más guapo, el más bueno, el mejor”. Cuando los gemelos iban a
cumplir un año, nos cambiamos de casa, lo mejor de todo fue que en la nueva
había piscina.
Y ahora os voy a contar lo que pasó esta
mañana. Yo estaba bañándome en la piscina y mamá había colocado el parquecito
de los gemelos en el borde para que me vieran nadar. De pronto sonó el teléfono
y mamá corrió a buscar el inalámbrico, momento que aprovechó Jaime para escalar
por la red, con tan mala suerte que con el peso, el parquecito volcó y cayó al
agua. En dos brazadas, llegué, me sumergí, agarré a un gemelo con cada mano y
con un gran esfuerzo subí los brazos para que sacaran las cabezas. Yo no podía
salir, pero en ese momento llegó mamá, agarró a los niños y yo con los brazos
libres, no tuve ningún problema para subir.
Durante todo el día la gente ha estado
viniendo para traerme regalos, darme besos y decirme que soy un héroe. Yo la
verdad, me noto como todos los días, pero mi “buelita” ha dicho que soy un
auténtico héroe, y ella siempre tiene razón.
Teatro :
Los protagonistas
son tres: la Bruja Maléfica, y los gnomos Gondalar y Godomar. La acción se
desarrolla en un bosque.
PRIMER ACTO
Voz:La Bruja
Maléfica es fea, su nariz es abultada como un boniato; es vieja y jorobada; su
voz es ronca y chillona; va sucia y descuidada; sus cabellos no han visto jamás
un peine; sus dientes son amarillos y con caries; huele mal. Llora en el bosque porque está sola y se
aburre. Todos se han ido por miedo a sus hechizos y no queda ni un cervatillo,
ni un conejo, ni siquiera un gorrioncillo al que hacer alguna fechoría. Sus
lamentos son tan grandes que no se da cuenta que dos pequeños gnomos la
observan escondidos tras un arbusto.
M: Esto es horrible. Aquí sola, sin nada
que hacer en todo el día. Mes tras mes, año tras año, …
Gonda: ¿Le preguntamos por qué llora?
Godo: Ya sabes lo que nos dijeron, que no
entráramos en este bosque porque la bruja nos convertiría en cualquier cosa que
se le ocurriera en ese momento.
Gonda: No parece tan mala y está tan triste… ¡Señora
Bruja! (más fuerte) ¿Señora bruuuuja!
M:¿Quién me llama?
¿Quién está ahí?
Gonda: No nos haga nada. Queremos ayudarla. ¿Le duele
algo?
M:Estoy sola.
Nadie se acerca por aquí. No sé qué hacer.
Godo: La culpa es suya. Todo el mundo le tiene
miedo. Todos los malvados se destruyen si no logran superar su maldad.
M:¿Y cómo podría
hacerme buena? Y, aunque lo consiguiera, ¿quién quería acercarse a mí, con esta
nariz ganchuda y llena de verrugas, esta barbilla prominente, esta joroba y
estas manos que parecen garras? Ya no recuerdo si me hice mala porque nadie
quería estar conmigo o a medida que fui haciendo cosas malas me fui volviendo
más fea.
Godo: Si aunque hubiera sido fea hubiera sido buena
y hubiera querido a los demás, estos no se habrían alejado de Vd.
Gonda: Es verdad. Lo más sencillo es para algunos lo
más difícil de comprender. El amor es una fuerza, una vibración, una energía.
Si el nivel de amor es bajo hay infelicidad, violencia, odio.
M:¿Y vosotros
podríais ayudarme?
Godo: ¡Claro! La inteligencia verdadera, la bondad
y la belleza, van de la mano.
M:Cuando queráis
podemos empezar.
Gonda: Lo primero que tienes que saber es que todo tiene
un precio. A cambio de nuestra ayuda tienes que prometer que a partir de este
momento intentarás ser amable y ayudar a todo el que lo necesite.
M:Lo prometo.
Prometo todo lo que queráis. Pero por favor, no me dejéis sola.
SEGUNDO ACTO
En el bosque está acabando el invierno y el sol
empieza a ser frecuente y los árboles muestran las primeras hojas.
Godo: Antes de nada debes aprender unas cosas
básicas que sabe hasta un niño pequeño. Por ejemplo, no puedes estar tan sucia
ni oler tan mal. Es desagradable y nadie querrá estar a tu lado.
Gonda: Así es. Todos los días hay que bañarse, lavarse
los dientes, peinarse y cambiarse la ropa.
M:Eso parece
fácil. ¿Algo más?
Godo: Montones de cosas: hay que ir al colegio,
aprender los colores, las letras, los números, las figuras geométricas, …
M:Eso es
imposible. Son demasiadas cosas. Soy ya vieja.
Godo: No seas quejica, verás como es fácil y sabes
ya más cosas de las que imaginas.
Gonda: Por ejemplo, empecemos por los colores. ¿Qué
es esto?
M:Una naranja.
Godo: ¿De qué color?
M:Naranja.
Gonda: ¡Ves!
Conoces el color naranja. ¿Y esto?
M: Es un limón, color
amarillo, como el sol.
Godo: ¡Bravo!
VOZ:Los gnomos
siguieron mostrando distintos objetos, frutos y todo tipo de cosas. En poco
tiempo Maléfica aprendió los colores. Y ese día sus manos dejaron de ser
retorcidas como los sarmientos y se volvieron suaves y amorosas.
M:¿Habéis visto
mis manos? ¿No son las más preciosas, increíbles manos del mundo?
Gonda: Maléfica, debes ser humilde. La vanidad hace
soberbias a las personas y puede herir a los otros. Nosotros estamos encantados
porque ahora con tus manos podrás empezar a escribir, acariciar y cuidar a los
demás.
Godo: Bueno, basta ya de charla. ¿Qué tal si
empezamos ya con los números? Lo primero aprender a contar. Veamos: Maléfica
tienes una cabeza, dos manos, tres agujeros en el vestido, cuatro manzanas en
ese cesto, cinco dedos en cada mano, diez dedos en total, ……
VOZ:Y así los
gnomos siguieron numerando todas las cosas que encontraban a su paso. Los
números llevaron un poco más de tiempo, pero para cuando llegó la primavera
Maléfica ya sabía hasta sumar y para entonces se había librado de su ganchuda
nariz y de sus numerosas verrugas.
Godo: Estoy hasta las narices de andar haciendo
cuentas todo el día. Me salen los números hasta por el gorro. Además, Maléfica,
esa manía tuya de intentar contar todas las piedras del río me está atacando
los nervios. Vuelvo a decirte que nunca conseguirás saber cuántas hay.
M:Estoy segura de
que antes o después lograré averiguarlo. ¿No eras tú el que decía siempre que
la esperanza es lo último que se pierde? ¿Y que es mejor esperar que
desesperar?
Gonda: (carcajada) Ja, ja, ja. Muy bien Maléfica. Godo
te ha salido una alumna aventajada. Dentro de poco te dará sopas con honda.
M:Pero ¿no
habíamos quedado que la sopa se comía con cuchara y sin meter ruido?
(risas de los
gnomos)
TERCER ACTO
El bosque está
lleno de flores. Los árboles llenos de hojas y frutos. Hay peces en el río y
pajarillos en el cielo. Conejos, ardillas, y cervatillos corretean contentos.
Maléfica ya no es jorobada y su cara es dulce y sonriente.
Gonda: Creo que antes de seguir con las letras
deberíamos hacer algo con tu nombre.
M:¿Con mi nombre?
¿Qué se puede hacer con los nombres?
Godo: Por ejemplo: cambiarlos.
Gonda: Efectivamente. Tú has cambiado y tu nombre ya
no te pega. Puesto que empieza con la “M” como ….
M:Mamá, manzana,
mesa, mariposa, melón, maravilloso, …
Godo: Vale, vale. ¡Magnífico!
Gonda: ¡Bravo, Godo! ¡Qué buena idea!
Godo: ¿Idea? ¿Qué idea?
Gonda: ¡Magnífica! Se podría llamar “Magnífica” ¿A ti
que te parece?
M:Muchas gracias
Gonda. Eres muy amable, pero quizás un poco excesivo. Yo no creo que merezca un
nombre tan estupendo. A fin de cuentas todo os lo debo a vosotros.
VOZ:En ese momento
la bruja se convirtió en una preciosa hada. Había aprendido, por fin. Todo nace
del amor, porque no hay nada por encima del amor. En todo caso si hay algo
mayor que el amor eso debe ser Dios. Magnífica había aprendido que Dios es el
amor mismo o el amor es Dios.
Gonda: ¿Te acuerdas Magnífica que el primer día que
nos vimos te dije que el amor es una fuerza, una vibración, una energía?
Entonces no te dije que esa fuerza era Dios. Pero tú lo has descubierto. Dios
creó el Universo con puro amor y cada piedra, pájaro, flor, persona, es una
parte de Dios.
M:Entonces ¿Yo soy
Dios?
Godo: No se puede decir que una gota de agua es el
mar, aunque esté compuesta de lo mismo. Tú estas hecha de la misma sustancia
que Dios; eres amor.
M: Entonces, yo
soy amor.
Gonda: Eso es. Tú eres amor y tienes tu morada en tu
corazón. Así que cualquier acto que realices en contra del amor es un acto
contra ti misma y contra Dios, por lo tanto tú obligación es experimentar y
entregar amor.
Las creaciones debían ser tuyas.
ResponderEliminarson mias . lo unico que puse que el cuento lo hice yo con mas compañerad de la universidad francisco de vitoria porque fue un trabajo en grupo
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